
Más bien así, más bien desparramado y receptivo, esponjoso como todo era esponjoso a penas se lo miraba mucho y con los verdaderos ojos.
No estaba tan borracho como para no sentir que había hecho pedazos su casa, que dentro de él nada estaba en su sitio, pero que al mismo tiempo - era cierto, era maravillosamente cierto -, en el suelo o en el techo, debajo de la cama o flotando en una palangana había estrellas y pedazos de eternidad, poemas como soles y enormes caras de gatos donde ardía la furia de sus especies...
Julio Cortázar, RAYUELA
Maravilloso comienzo.
ResponderEliminarme alegra saberte tan cerca, desde el principio, preciosa.
ResponderEliminarUn besito
Cortázar, siempre Cortázar. Hermosas fotografías, me encanta el corte de pelo de Jean Seberg y las caras de Man Ray
ResponderEliminarMe alegro que te gusten, Pat rizia :-) Beso
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