jueves, 8 de noviembre de 2012

no vuelvo original, pero es noviembre


otra vez las ganas de
escribir. 

como de fumar o  de subir a una azotea.

sin televisión que suene de fondo
ni lluvia
ni cafetera silbando en el fuego, 
una se pone a prueba.

leo historias de cuando Joyce era un crío
y el bus se llena de esa niebla
que imagino
baña Dublín por las noches.

he perdido la cuenta de las ciudades a las que me imagino llegando con maletas.
he perdido la cuenta de las llaves que llevé en el bolsillo,
de los ritos antes de subir la escalera,
de las ventanas que dejé abiertas para sentir
el frío azul
cuando amanece

llévame a una ciudad donde podamos bailar por las noches,
caminar borrachas por la calle,
comprarnos sombreros como los de Nora Barnacle,
cambiarnos el nombre para los desconocidos.





6 comentarios:

  1. hola, carmen, pues sí que andas lejos....
    gracias por tu visita, actualizo poco pero no abandono.
    no dejes de escribir, como siempre, a tu paso.
    besos

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  2. yo aprendo versos
    a partir de hoy
    en mis ratos libres.

    tengo gramática de versos en la vida
    vocabulario de versos en los libros
    y fonética enrevesada en los silencios

    cuando literatura interna
    sale con literatura externa
    entonces se lían y emborrachan.

    las dos literaturas, poderosas, viceversas
    edifican, a su gana, ciudades convexas,
    sólo hay que imaginarlas
    y emborracharse de mitificarlas.

    besos de versos,
    historias creadas,
    los grises se diluyen,
    brutas soltadas...

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  3. Hola guapa, bonito blog el tuyo,
    que tengas una buena semana.
    un saludo.

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  4. Qué bonito, tienes alma de poeta... he leido un post antiguo sobre la niña de zapatos verdes y me ha enganchado. Un saludo.

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