lunes, 8 de junio de 2009

me asusta que me compadezcan



Ella habló de escribirlo todo.
Desde la canción que suena
al olor de mi champú.

Sobre los besos que mal-dimos,
el color de las paredes
el humo
las cerezas
las llaves
la cuna
los vientos
los pasos
tac tac tac tac.

y la piel,
que se estremece.

Escribir que ya no te escribo,
ni tampoco me escribo a mí.

Hay mañanas que me levanto muda.
seca de palabras,
yerma
desde la raíz.

11 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Excelente poema.. me entrego a el

saludos fraternos con mucho cariño
un abrazo

besos

begusa dijo...

es curioso, pero yo a veces también me levanto muda... me miro al espejo y no tengo la boca cosida... no estoy presa... y aun así... mis labios parecen dos losas enormes incapaces de articular palabra... esos días suelen ser grises y emocionalmente veloces... y el único sonido que me acompaña es mi garganta tragando algo saliva a contratiempo y con desgana... esos días siempre escribo más, no siempre mejor...

Pepa Luna dijo...

Yo también hablé de escribirlo todo, si me había comido una manzana, si había llegado carta de Dublín, si él volvería después de todo a mí... Prometí escribir también sobre la fiebre, la tuya... Y debieron subir aquella noche todas las temperaturas..., porque aquí estamos las dos, escribiendo lo que no se escribe.
Beso de mercurio.

Carmen dijo...

Adolfo, poesía o no, se me escapó de la boca y de los ojos. Muchas gracias, siempre. Un beso

Begusa, labios como losas, uala qué imagen... seguro que lo cuentas todo, que brota, sin articular palabra. Manos, ojos, piel. Lo sabes. Lo sé. No podemos evitarlo...

Pepa Luna, eres tú. Ella es tú. Tú me escribiste que por qué no? por qué no escribirlo todo? A ti te debo un par de vidas. Pienso en ti si tengo fiebre. Y si no la tengo. Si sueño subir al campanario, si tiendo sábanas blancas. Publica un libro, tremenda. Sálvate de los malos.

Besos, que llueven

delirante dijo...

qué lindo...
justo ahora que yo estoy en fase de no escribir sobre nada y no parar de hacerlo al mismo tiempo...

Isabel dijo...

Genial poema,Carmen; muy bueno,me dejaste muda a mí,al menos...
Estás que te sales,eh jaja ;-
Un besote.

Serendipiando dijo...

A veces, no es que no tengamos qué decir, es qué no sabemos cómo hacerlo, para transmitir todo el estado de nuestros sentimientos.

A mí tampoco me gusta que me compadezcan.

Me gusta más que me entiendan.
Un abrazo

Beatrize Poulain dijo...

¡Bo! ¡Será que el silencio notiene mil hojas y flores de eucalipto! Y si no, mira la foto que bulla mete...

pereza dijo...

Escribir que ya no te escribo,
ni tampoco me escribo a mí.

simplemente genial...
besitos besazos

Carmen dijo...

delirante te has vuelto una enigmática :) No porque cuentes poco, o escribas sobre nada, sino porque descolocas diciendo siempre un poquito más de lo esperado. Un poquito más de otra cosa, añades personajes, escenarios nuevos.. Eres de tramas más complicadas, no crees? besos, de la mala

Isabel jajaja por dios, niña, pero qué salá que eres :))) un beso aún más grande para ti. Y no te quedes muda, que eres pura dulzura con las palabras

Serendipiando yo no sé como contar. Eso es algo que tengo muy claro. Soy buena con las imágenes mentales, pero no sé como sacarlas de un modo comprensible para los otros, sin llegar a traicionar mi verdad. Tengo algunas peleas conmigo por eso. Menos mal que se me pasa pronto... sí. es mejor que nos entiendan. Un besote

Carmen dijo...

Beatrize Poulain, hojas para hacerme collares, y las flores para ti, que creo que te gustan mucho.. qué bulla mete Simone, dan ganas de escribirle una vida buena, digna. Se ve que sólo se escribió sobre su muerte, y eso tampoco es justo. Ya no sueño con hormigas.

pereza muchas gracias, sinceras. un beso enorme