martes, 15 de febrero de 2011

pienso en rosa amalfitano y sueño por las noches con extrañas guerras mundiales

Fotografía: Cristina García Rodero

yo nunca había pintado mujeres con café
hasta ayer a media tarde.

mis manos no entienden de pinceles,
ni lo pretenden.
mi manera de mirar, tal vez,
es una forma de lectura
y no sé hasta que punto
puede llegar a ser incompatible
con los lienzos.

en realidad, no puedo asegurar nada.
me paso la vida acercándome a todo
como si fuera la primera vez.

excepto algunos días en los que me puede el cansancio
y de repente
todo se gasta y pierde brillo,
siento mucho más contaminado el aire de madrid
y las prisas me torturan el corazón y los pulmones.

esos días sueño con salir corriendo
y llevarte conmigo cerca del mar.

siempre me gustaron los personajes de los libros que
de alguna u otra forma
se permiten el lujo de huir.

4 comentarios:

Beauséant dijo...

quizás sea el momento de ir al bingo y apostar todo por el 2666 :)

qué pena que eso, el huir, nos parezca un lujo, ¿verdad?

Isabel dijo...

Yo seguiría pensando en rosa amalfitano,que por cierto es toda una belleza de color y de costa...

Un lugar maravilloso para refugiarse cerca del mar;escápate hasta allí..., aunque sea en sueños,amiga.

Te dejo mi abrazo mas entrañable.Besos.:-)

Adolfo Payés dijo...

Me dejas siempre con el aliento ante estos maravillosos poemas..

Lo sueños que nos acarician el alma.

Un abrazo
Saludos Fraternos...

Hada Gris dijo...

Sabía que te enamorarías de Rosa. :)

Yo lo hice. Absolutamente. Aunque su nariz rebosase. Yo también quería huir cuando leía ese capítulo.