martes, 9 de agosto de 2011

vuevo a sentir cerca a la maga

Paris, los gatos, la noche (1954), de Robert Doisneau

tengo suerte.
hay árboles en mi calle
y bancos de madera
y niños que incluso molestan a cierta hora de la noche
jugando,
libres.

hace unos días dudabas si ya había empezado el otoño
porque las hojas comenzaban a caer,
doradas,
como la luz a las 19.37 de la tarde
cruzando el balcón
y colándose hasta mi cama.

ya tengo manos de adulta.
las miro,
las examino:
un par de lunares pequeños.
un arañazo.
piel y más piel que siente el tiempo
que siente tu piel
y el aire de tu vuelo.

puedes darte cuenta en un segundo.
salta la chispa.
estás viva
amas.
vives.

extraordinario.

11 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
GUIZMO dijo...

Si el otoño ha llegado a tu cama te envidio.

Beauséant dijo...

extraordinario, es cierto, lo extraordinario es seguir con vida...

la chica de las biscotelas dijo...

"ya tengo manos de adulta."

es la cosa más bonita que he leído en mucho tiempo.

Ra dijo...

Tú sí que eres extraordinaria.
Maravillosas letras las tuyas.

aMeLiE dijo...

me encanta tu blog
saludos y te sigo

Beatrize Poulain dijo...

mundo cíclope
mundo sano

mundo escalera
mundo amplio

mundo mudo
mundo vibrando

mundo detalle
mundo regalo

mundo extraordinario
el mundo girando.

Helenaconh dijo...

qué cosas tan bonitas escribes siempre; leo siempre tanta calma en tus palabras. Me encanta.

Meike dijo...

Vivir siempre (sí, siempre) es un gustazo.

imaginadora dijo...

eriza la piel.

Teyalmendras dijo...

Me gustan estos momentos precisos en los que sientes formar parte de lo que te rodea... en los que te sientes vivo.

Un saludo ;)