miércoles, 24 de julio de 2013

lo mejor de los países sin estaciones es que puede ser otoño cualquier día

Foto: G. Winogrand

hay un hotel cerca de mi academia.
me gusta mirarlo.
completamente blanco
con grandes ventanas como ojos.

doce habitaciones en cada una de sus once plantas.
132 historias que podrían suceder al mismo tiempo.

siempre quise vivir de hotel en hotel
como una especie de estrella desconocida
o escritora con seudónimo
que se encierra en habitaciones sencillas
para fumar y escribir.

otro de mis sueños pendientes es perderme
en algún lugar un par de meses
sola
con muchos libros.
no pensar en nada más.

no sé porque nunca lo hago.
pero ahora cuesta parar

con esta fuerza bruta que me arrastra
a dar cuerda a todos los relojes.
con hambre de noches sin dormir
y madrugadas hablando de la vida que nos espera
y las tormentas que nos dejaron temblando

pero a las que sobrevivimos.



5 comentarios:

Beauséant dijo...

encerrarse con un montón de libros y no pensar diría que es casi imposible :)

sufrir y sobrevivir, ese es el secreto de toda buena literatura.

Paola Vaggio dijo...

mola volverte a leer. yo no quiero estar sola con un montón de libros porwue me temo quenoensarí demasiado. quiero estar ennun hotel de no pensar.

Brisa dijo...

La línea que separa los sueños no cumplidos de los realizados, a veces es tan sutil, que no somos capaces de darnos cuenta de que hemos estado en los dos lados.

El tiempo también puede ser algo brutal o sutil, sólo depende del ángulo desde el que nos dispongamos a observarlo.

Un abrazo.

hiro dijo...

No hay nada más sugerente que pensar en esas 132 habitaciones de hotel y sus historias simultáneas.
Uno de mis sueños también es vivir de hotel en hotel, en una vida errante libre de posesiones.

Me encantan los títulos de tus posts!

Anónimo dijo...

12 de septiembre de 2013 19:26

Anónimo dijo...



InviernOtonIO!!

Que Guapa estas
Vestida de Otonio
con tus Manos Grises

Tehecho tanto de Menos...

BiEGUCCI!!