lunes, 27 de agosto de 2012


Anaïs Nin, por Irving Penn

tengo mala memoria
y manías.

podría contarte la historia del hambre,
también la de la desgana.
no tengo conciencia de quien soy
es una vieja táctica para no darme miedo.

respiro.
tecleo los pasos que doy,
te ando llamando a gritos.

me siento más cuerpo,
más ojos abiertos, más piel,
más duda, más humo,
más bruta de huidas.

voy a dibujar la silueta de mi sombra para no perderme de vista,
para atarla a las patas de la silla,
para poder salir despavorida
y regresar cuando el instinto arañe.

hay alguien que escribió sobre mí

junto alguna ventana abierta. 

5 comentarios:

Beauséant dijo...

teclear los pasos dados nunca garantiza encontrar el camino de vuelta, pero sí encontrar mejores finales.

Ra dijo...

Te echo de menos.
Estás desgarradora.
Sólo tú puedes coser tu sombra para no salir corriendo.
No sé si puedo ayudar...sería un honor.
Te echo de menos.

Brisa dijo...

Que no se te olvide escribir, para seguirte sintiendo piel, independientemente de que escriban o no de ti.

Un abrazo.

Ra dijo...

Te echo TANTO de menos...

Carmen dijo...

Beauséant, mejores finales. tengo hambre de capítulos nuevos, de desconocidos y puentes que cruzar. un abrazo.

Ra, gracias por seguir pendiente mío. Aunque me porte mal y escriba cada día menos... abrazo.

Brisa, me tengo que escribir para no borrarme. a veces sólo dentro de mi cabeza... otros días, me da volver. otro abrazo.