Sacaré el lado positivo
de sentir
que estoy a puntito
de perder la cabeza.
"Ayer estuvimos bailando sobre la cuerda del horizonte, y la Fantasía tenía un gran paraguas de arco iris, porque estaba lloviendo de la tierra al cielo..."
(Susana Haug, Cuentos sin pies ni cabeza)
Y esta canción debería sonar por la calle. Claro que sí...
jueves, 31 de mayo de 2007
... sin pies ni cabeza
sábado, 26 de mayo de 2007
El globo
Mientras subía y subía,
el globo lloraba al ver
que se le escapaba el niño.
(Miguel Saiz Álvarez)
miércoles, 23 de mayo de 2007
jueves, 17 de mayo de 2007
una mañana de esas cualquiera...
Deseos, piedras, cielo a jirones,
ni un ave.
Estoy huyendo.
Una nueva montaña,
un río joven, sin ira.
.
Éste es el mundo que amo.
Quiero un cielo veloz,
la mañana distinta, sin colores,
para poner mis ángeles,
mis calles donde siempre hay humo y sorpresa.
.
.
.
Esta maravilla es de BLANCA VARELA.
Hoy que tengo tantas ganas de salir corriendo
como una verdadera loca,
entiendo como nadie
esas ansias por un cielo veloz...
.
.
miércoles, 9 de mayo de 2007
haciendo cuentas
viernes, 4 de mayo de 2007
la noche, a mordiscos

Debieron ponerme algo en la copa,
porque no puedo explicar
tal ataque de sinceridad.
porque no puedo explicar
tal ataque de sinceridad.
Desquebrajé las costuras
sin necesidad de tirones violentos,
y el sentido común quedó colgando
de un par de hilachas rojas,
como los labios de B.
sin necesidad de tirones violentos,
y el sentido común quedó colgando
de un par de hilachas rojas,
como los labios de B.
..
Mis inquietudes son
las dudas de un amor de lo más corriente.
.
las dudas de un amor de lo más corriente.
.
y como buena amiga,
ella sabe
escuchar con los ojos.
.
Varias copas más tarde,
nos reíamos de la mismísima luna,
que debe estar tan cansada,
la pobre,
de que le demos la noche.
Varias copas más tarde,
nos reíamos de la mismísima luna,
que debe estar tan cansada,
la pobre,
de que le demos la noche.
miércoles, 25 de abril de 2007
lunes, 23 de abril de 2007
jueves, 19 de abril de 2007
S.O.S.

Recuerdo
una casa de color azul
con una puerta de entrada
y otra de salida.
Unas flechas de neón parpadeantes
las señalan.
Es la casa de los despistes.
-
-
Todas las puertas tienen
sus llaves colgando en la cerradura.
Las luces encendidas
que nadie recordó apagar
alumbran mesas
repletas de correo atrasado
y facturas sin pagar.
-
Allí todos los cumpleaños
y aniversarios
pasan
sin pena ni gloria.
-
-
Los paraguas pierden a sus dueños,
y las plantas mueren sin regar.
-
-
La última vez que entré
Olvidé la cabeza allí dentro
-
Salí a tientas por la entrada
Y ahora no veo
las flechas de neón parpadeantes
para volver a entrar a buscarla.
lunes, 16 de abril de 2007
Cáceres

Hacía tanto que no iba por allí, que la carretera ya no pasa por aquel pueblo con el geriátrico junto al club de alterne.
Vi una ciudad que conozco como la palma de mi mano, pero con la apariencia de haber sido recubierta por un barniz dorado, tostadito... será el sol, que hacía tanto que no lo veía bañar esas piedras.
Las calles me hicieron tropezar con caras conocidas. La Plaza Mayor me trajo a F. comiendo una manzana. La taberna resultó seguir donde la dejé, y aún me guardan un sitio para tomar unos vinillos blancos.
Después llegó todo esto, y dormir en un saco rojo, sobre una colchoneta amarilla, dentro de una tienda de campaña azul y gris, en un mar de colores de todas esas miles de personas que bailaron y bebieron y rieron y durmieron (o no) a mi alrededor...
Los viajes fueron muy largos. El de ida me dio la oportunidad de darme un paseino por Sevilla, por Triana. El de vuelta me regaló el sol de un domingo por la tarde para digerir momentos.
La compañía, la música, el regreso, las piedras, el vino, las causalidades... todo me lo quedo, me lo guardo, me lo aprendo de memoria. Es que seré una de esas abuelas que cuentan batallitas.
Pero de momento, os lo cuento a vosotros, aún con la piel de gallina, los brazos morenitos y estas benditas ojeras...
lunes, 9 de abril de 2007
de madrugadas pasadas

un reloj tictactea
mi insomnio.
acaso el tiempo anda abusando
del sarcasmo fácil
y me pellizca la piel
de la (in) consciencia
sin reparos...
que poco habla esta almohada
ni siquiera malos consejos
sabe dar.
al menos la luna
debe andar por ahí afuera,
muertita de frío
velando por los insomnes.
-
*Fotografía de J. Sieff
miércoles, 28 de marzo de 2007
ANDA
Volaré hasta Madrid
y
desde allí,
un tren lentito me llevará hasta él,
el que suena ahora
y tantas veces sonó...
Las piedras me hablarán esta vez,
el mar sabrá esperarme.
Es que no escuchais como me lo pide...
domingo, 25 de marzo de 2007
¿parches racionales?

Regresé a casa por una calle repleta de heladerías y niños vestidos de domingo. Hay una iglesia, pero no tiene campanas ni torre. Parece un templo improvisado, en un garaje o un viejo almacén, y quizá no sea una idea tan loca después de todo. Las tradiciones huelen a polvo de desván, a colonia de abuela y naftalina.
En el escaparate de la tienda de animales hay un gato color vainilla que pide auxilio con los ojos. Reprimo las ganas de romper ese cristal… después me viene a la cabeza ese cuentito de Galeano:
Una mañana, nos regalaron un conejo de Indias. Llegó a casa enjaulado. Al mediodía, le abrí la puerta de la jaula.Volví a casa al anochecer y lo encontré tal como lo había dejado:jaula adentro, pegado a los barrotes, temblando del susto de la libertad.
En el escaparate de la tienda de animales hay un gato color vainilla que pide auxilio con los ojos. Reprimo las ganas de romper ese cristal… después me viene a la cabeza ese cuentito de Galeano:
Una mañana, nos regalaron un conejo de Indias. Llegó a casa enjaulado. Al mediodía, le abrí la puerta de la jaula.Volví a casa al anochecer y lo encontré tal como lo había dejado:jaula adentro, pegado a los barrotes, temblando del susto de la libertad.
lunes, 19 de marzo de 2007
lunes de viento
El señor con bigote compró dos cajetillas de tabaco negro, y soltó algún símil taurino al referirse a su esposa, que lo miraba con desesperación desde la puerta del estanco. Hay conversaciones que podrían haberse producido hace años, incluso décadas, pero que suceden en el momento justo en el que necesitas darte de bruces contra una evidencia. A veces sucede. Lo anecdótico para quien lo vive puede ser increíblemente revelador para quien observa.Y yo no puedo contar las imágenes que vinieron a mi cabeza. Imágenes que me hicieron sonreír, y al poco rato ponerme muy triste. No sabría como contar. No soy buena contando, sólo anotando pensamientos. Suelo tropezar con algún adjetivo inoportuno, con alguna forma verbal inapropiada. No es mi afán, tampoco, el de domar a las palabras.
Tampoco me gustan las moralejas, pero a modo de conclusión:
Hay demasiada gente que parece llevar los ojos en la nuca. Miran desde atrás, desde el camino ya recorrido. Y se olvidan de lo que hay por delante, y lo más importante, del suelo que están pisando.
Hace tiempo que ando recolocando mis ojos en un lugar estratégico. A ver si terminan por cuadrarme…
jueves, 15 de marzo de 2007
sin nudos - desnudos

La gente no me cree
Cuando aseguro que no sólo tolero,
Sino que incluso pretendo,
Una de esas relaciones en las que
Dos personas tropiezan
Y de repente
empiezan a caminar y a comer,
a fumar y a follar
a bailar y a dormir juntas,
en desordenadas dosis…
pero nada de medias naranjas,
que las piezas de frutas abiertas se pudren.
Hablo de que haya más besos,
No sólo contigo
No sólo conmigo…
Pero que cuando me mires a los ojos
Me digas:
Cuando aseguro que no sólo tolero,
Sino que incluso pretendo,
Una de esas relaciones en las que
Dos personas tropiezan
Y de repente
empiezan a caminar y a comer,
a fumar y a follar
a bailar y a dormir juntas,
en desordenadas dosis…
pero nada de medias naranjas,
que las piezas de frutas abiertas se pudren.
Hablo de que haya más besos,
No sólo contigo
No sólo conmigo…
Pero que cuando me mires a los ojos
Me digas:
como tú ninguna, reina.
domingo, 11 de marzo de 2007
Km 0

La señora Yolanda me lo advirtió al llegar: Aquí las noches y los días son lo mismo. Y para muestra, un botón hilvanado con prisas: la sombra de mis ojeras de hoy.
Sé que la ilusión la llevaba prendida a los ojos, a la boca, a las manos... esa misma ilusión que me enseña una ciudad de latidos supervivientes y enérgicos que tal vez no existe tal y como yo la veo. Pero ¿qué importa eso...?
Tenía 48 horas y una lista de cosas por hacer. Un hostal barato en un edificio ceniciento en Tirso de Molina, que olía a desinfectante y a historias pasajeras. El Hostal Yolanda.
No queríamos tropezar con pancartas, y mucho menos con banderitas rojigualdas, así que trazamos un croquis estratégico sobre un callejero manoseado y roto.
El sol de día me dio en la cara comiendo un bocadillo de calamares en el suelo de la Plaza Mayor, bebiendo vinos de taberna en Lavapiés o fumando en el Retiro.
Y los soles de la noche aparecieron por sorpresa en bares de la Latina y Chueca, pero sobre todo en Malasaña.
Y vi tantas caras conocidas en el Thyssen... Cuanto me alegré de vérmelas de frente con Frida... y ¿cómo no emocionarme con las fotos de Man Ray o las lágrimas que pintaba Picasso, en el Reina Sofía?
Ya estoy en Málaga, y sin embargo, sigo pateando Madrid, ya que debo haberme traído un poquito de sus calles en la suela de mis zapatos...
Sé que la ilusión la llevaba prendida a los ojos, a la boca, a las manos... esa misma ilusión que me enseña una ciudad de latidos supervivientes y enérgicos que tal vez no existe tal y como yo la veo. Pero ¿qué importa eso...?
Tenía 48 horas y una lista de cosas por hacer. Un hostal barato en un edificio ceniciento en Tirso de Molina, que olía a desinfectante y a historias pasajeras. El Hostal Yolanda.
No queríamos tropezar con pancartas, y mucho menos con banderitas rojigualdas, así que trazamos un croquis estratégico sobre un callejero manoseado y roto.
El sol de día me dio en la cara comiendo un bocadillo de calamares en el suelo de la Plaza Mayor, bebiendo vinos de taberna en Lavapiés o fumando en el Retiro.
Y los soles de la noche aparecieron por sorpresa en bares de la Latina y Chueca, pero sobre todo en Malasaña.
Y vi tantas caras conocidas en el Thyssen... Cuanto me alegré de vérmelas de frente con Frida... y ¿cómo no emocionarme con las fotos de Man Ray o las lágrimas que pintaba Picasso, en el Reina Sofía?
Ya estoy en Málaga, y sin embargo, sigo pateando Madrid, ya que debo haberme traído un poquito de sus calles en la suela de mis zapatos...
lunes, 5 de marzo de 2007
viernes, 2 de marzo de 2007
repartos
La estación de tren es el escenario perfecto de una mujer esta mañana. Imagínenla. Demasiado maquillada para no ser ni las siete, con ese peinado exagerado y un juego de maletas elegante, impecable. Esa mujer es de ese tipo de personas que en lugar de viajar, juegan a los viajes. Camina con la cabeza erguida, perfumando, tan divina, la estación. Taconea. Tac, tac, tac… ella es la protagonista y lo sabe.
Yo también.
martes, 27 de febrero de 2007
de grados y genes

Huele a verano por la Alameda Principal,
Y llevo el alma en manga corta.
Soy como mi abuela Carmen.
A partir de enero
Repetía cada día
Y llevo el alma en manga corta.
Soy como mi abuela Carmen.
A partir de enero
Repetía cada día
“ya está llegando el buen tiempo”.
Era una mujer muy optimista,
mi abuela,
Y muy golosa…
Siempre con caramelos en los bolsillos.
Murió con 92 años
Cuando yo tenía 8,
Siendo más niña que yo…
Hoy pensé en ella,
Mientras me daba el sol en la cara.
Era una mujer muy optimista,
mi abuela,
Y muy golosa…
Siempre con caramelos en los bolsillos.
Murió con 92 años
Cuando yo tenía 8,
Siendo más niña que yo…
Hoy pensé en ella,
Mientras me daba el sol en la cara.
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